
Por esto, el tratamiento cobra la forma de una intervención psicosocial donde los puntos cruciales se ubican en:
- Identificar las creencias negativas asociadas a la homosexualidad.
- Obtener información verdadera acerca de las complejidades de la sexualidad humana.
- Desarrollar empatía y aceptación frente a las diferencias de los demás (y las propias, aceptando que cosa es lo que se es y otra “lo que se supone” que se debe ser).
- Todo lo anterior se traduce en crear un nuevo conjunto de creencias que permitan la inclusión de la diversidad que existe en la naturaleza, la sociedad y cada uno de los individuos. En corto, implica desarrollar una actitud de apertura al cambio, una cultura de inclusión.
Estos lineamientos pueden ser llevados a cabo por cualquier profesional de la salud mental que haya superado el problema de la homofobia, que tenga un mínimo de entrenamiento en el tema y, sobretodo, mucha sensibilidad social. Los distintos modelos psicoterapéuticos (psicoanálisis, enfoque cognitivo-conductual, psicoterapia gestalt, terapia narrativa, entre muchos otros) tienen sus propios métodos y técnicas para ayudar a una persona que padece de homofobia.
Hay que aclarar que, por encima de cualquier tratamiento, la mejor manera de superar la homofobia es tener interacción con una persona homosexual, para conocerla, entender su mundo y reconocer que las creencias que proceden de la homofobia son generalizaciones que dejan de lado o que distorsionan la realidad de los gays de carne y hueso. En corto, conociendo a un gay las personas ven que el mapa no es el territorio.
Además, por ser un trastorno psicosocial, deben hacerse intervenciones comunitarias y sociales, además de individuales o de uno por uno. En resumen, deben existir:
- Dimensión política: leyes y políticas públicas de Inclusión, respeto a la diferencia y garantías de derechos civiles para todos.
- Dimensión organizacional: políticas internas, normas, códigos de ética, manuales de procedimientos y prácticas organizacionales a tono con la diversidad.
- Dimensión comunitaria: prácticas sociales de inclusión y respeto, con tolerancia cero a la discriminación, la violencia simbólica y el abuso físico.
- Dimensión familiar: espacio para la diferencia entre los miembros de la familia, educación para la diversidad y el respeto de la diferencia.
- Dimensión individual: lenguaje para referirse y aceptar a la diversidad interna o propia, así como respeto de la de los demás.

Preguntas para empezar a manejar la homofobia (no todas aplican para un caso concreto y, para nada, es una lista exhaustiva):
- ¿Cómo aprendiste lo que sabes de la homosexualidad?
- ¿Quién te lo enseñó?
- ¿Cómo?
- ¿Para qué?
- ¿Cuáles son los efectos de esas creencias en tu vida diaria?
- ¿Cuánta energía inviertes en denigrar y tratar de negar la realidad de la diversidad sexual?
- ¿A quién le conviene que sostengas esos mitos en torno a la homosexualidad?
- ¿Has llegado por ti mismo a esas conclusiones, o sólo repites de lo que te enseñaron?
- ¿Quién está hablando a través de ti?
- ¿Es esa tu voz genuina o suena como la de alguien más?
- ¿Con cuántas personas homosexuales has tenido interacción, en qué contextos y hasta qué alcance?
- ¿Son suficientes encuentros como para generalizar al grupo en general?
- ¿Qué es lo que no te permites ver al simplificar la existencia de los homosexuales?
- ¿Qué beneficios te traería dejar en paz a los que no viven la vida como tú lo esperas?
- ¿Por qué te preocupa lo que otros hagan con su cuerpo?
- Enumera los miedos relacionados con la presencia de la homosexualidad a tu alrededor.
- ¿Son realistas?
- ¿Qué están diciendo esos miedos de ti mismo?